sábado, 27 de mayo de 2017

Ahora llega la muerte: Capítulo quince.



Los caballos de Blake y Marc Blackhorn casi acabaron muertos al galopar tanto, y de no haberse detenido lo hubieran hecho.
Pero una visión que era horrible incluso para alguien como esos asesinos y violadores les detuvo, a la orilla del río, Donald Blackhorn estaba atado a un árbol, con el torso desnudo y todo lleno de heridas, a los pies, una rama fina estaba ensangrentada, alguien, quien le hubiera torturado, había usado esa rama como improvisado látigo.
--¡Donald!—exclamó Marc saltando de su caballo.
Corrió hacia él, alzó su cabeza, la cual estaba con la barbilla tocando el pecho, e intentó, inútilmente, espabilarle.
--¡Esta muerto!—exclamó--¡Canallas!
Blake Blackhorn bajó de su caballo, no obstante, manteniendo la calma, miró a su alrededor, no vio más que una mula vieja muerta por un disparo, y un rastro de sangre que se perdía a lo lejos.
--¿Quién diablos ha sido?—preguntó--¿Quién esta tan loco como para hacerle esto a un Blackhorn?
--¿Y ese sucio mexicano?—preguntó Marc--¿Dónde está?
--Espero que esté muerto—dijo Blake—Porque si de lo contrario a huido como un cobarde,  pronto lo estará.
Los dos caballos estaban a cinco pasos de ellos, el disparo hizo que salieran corriendo, pero se detuvieron, y una palmada en sus traseros de Lechuza Roja los alejó todavía más de sus dueños.
--¡Los caballos!—exclamó Marc
--¡Alto ahí!—gritó Wild.
Salió de detrás de unos árboles, apuntándoles.
--El caza recompensas—dijo Blake.
Molly salió desde otro árbol, portando otro revólver.
--Vais a pagar por lo que le hicisteis a mi familia—dijo.
Blake la miró y después miró a su hermano, ambos sonrieron ante el poco temor que esa niña les daba.
--No nos das ningún miedo—dijo Blake.
--Entonces deberíais temerme a mí—dijo Wild.
--¿Y usted quién es?—preguntó Marc.
--Eso no importa.
--Si un hombre intenta apresar a un Blackhorn al menos debería decir su nombre.
--Lo importante es que pronto estaréis colgando de una cuerda—dijo Wild—Por todos vuestros crímenes.
--No lo creo—dijo Blake llevando la mano hacia su revólver.
--¡Quieto!—dijo Wild—No dudaré en disparar a una rata como tú.
--No eres más rápido que yo—dijo la serpiente.
Se miraron mutuamente, Blake iba estaba decidido a desenfundar y disparar, Lechuza roja sacó su hacha, dispuesta a matar a ese hombre o a su hermano si hacía falta.
--No lo hagas, hermano—dijo Marc.
--¿De qué hablas?—preguntó Blake--¿Piensas dejar que este idiota nos aprese?
--No pienso dejar nada—dijo el hombre.
Sacó su arma y apuntó a Molly, la chica se sobresaltó ¡Se había confiado!, apretó el gatillo con miedo, casi sin darse cuenta de que lo hacía, dos balas salieron, una de cada arma.
 
Marc Blackhorn cayó al suelo con una herida en la pierna, pero todavía podía disparar, o eso creía, Molly estaba de pie, apuntándole, petrificada, ¡Era incapaz de apretar el gatillo!, Marc apuntó a su rostro dispuesto a acabar con ella, pero el filo del hacha en su muñeca hizo que el disparo se desviase.
--¡Corre, Molly!—gritó la amerindia.
Molly corrió para esconderse detrás del árbol.
Wild desvió solo un segundo la mirada hacia Molly y Blake desenfundó, pero no era más rápido que su oponente y recibió un disparo en su arma recién sacada, que cayó al suelo.
--¡Quieto!—gritó--¡O la próxima te matará!
Lechuza le había quitado el arma a Marc, que se palpaba la herida de la mano, corrió para recoger el arma de Blake y se la dio a Wild.
Molly volvió a salir, ahora más confiada.
--Bien—dijo Wild apuntando a ambos hombres, a uno con cada revólver—Chicas, desatad a ese muerto, usaremos esa cuerda para estos dos miserables.
Molly dio un paso hacia Donald y se tambaleó, sintió un dolor en un costado, entonces vio que estaba herida.
--¡Molly!—exclamó Lechuza roja--¡Te han dado!
--Estoy bien—dijo Molly—Acabemos con esto.
Desataron a Donald, que cayó al suelo sin vida.
--Coge a tu hermano—ordenó Wild a Blake.
Blake obedeció, no sin lanzar mil insultos y maldiciones, Lechuza roja ató a Marc con las manos a la espalda y el hombre quedó de rodillas,  gemía de dolor, un reguero de sangre salía del agujero de bala de su pierna.
--Hacerle un torniquete—dijo Blake—O morirá.
--La recompensa es vivo o muerto—dijo Wild.
--Pero quiero vivir un día más—dijo Marc.
Molly se acercó a él mientras Lechuza roja ataba las manos de Blake a la espalda, sin decir nada  cogió una piedra y le golpeó la cabeza con ella, causándole una brecha.
--¡Molly!—exclamó Wild.
--Tranquilo—dijo ella—Él me hizo lo mismo, y mucho más.
--Ese arma es de mi hermano—dijo Marc fijándose en el revólver de la chica—Al que habéis matado.
Molly se acercó a él enfurecida, vio algo que brillaba bajo el cinturón del hombre, era una navaja, la recordaba perfectamente, esa navaja había rasgado primero las ropas de su madre para ser después violada, la cogió, la abrió y acercó el filo al cuello del hombre.
--¿Y ahora?—dijo--¿Quién es la víctima?
Marc sintió el frío metal en su yugular y se quedó quieto.
--He matado a tu hermano—dijo Molly—Le he atado a ese árbol y le he golpeado hasta que me he cansado. ¿Por qué no debería hacer lo mismo contigo?
Wild estaba atando a Blake a su caballo, pero escuchaba los comentarios de Molly, Lechuza roja miraba callada, casi temía a esa chica.
--¿Por qué no debería matarte cuando tu y el miserables de tu hermano matasteis a mi familia?—preguntó Molly—Voy a cortarte el cuello y después a él. ¿Qué te parece?
--Ya vale, pequeña—dijo Wild.
Pero Molly no le escuchó, él tampoco se movió de donde estaba  a pesar de que podía ir y detenerla, Molly se agachó para coger un palo, el primero que vio, y le obligó a abrir la boca al hombre con él.
Marco Blackhorn gimió de dolor, el palo incluso le partió varios dientes,  Molly introdujo este más todavía, lo sacó y lo metió hasta el fondo, haciéndole daño en el cielo de la boca, lo sacó y lo metió, así repetidas veces, con violencia.
--¿Qué se siente?—le preguntaba—Dime, canalla ¿Qué se siente?
Sacó el palo, Marc tenía la boca ensangrentada.
--¡Estás loca!—gritó.
--¿Loca?—se enfadó Molly.
Golpeó la cabeza de Marc de nuevo, ahora con dicho palo, y este cayó al suelo, Molly le rodeó y le empujó hacia delante de modo que quedase con la cara pegada al suelo.
--Molly—dijo la india--¿Que vas a hacer?
--Equilibrar la maldita balanza—dijo ella.
Y sin pensárselo casi arrancó los pantalones a Marc.
--Ahora vas a saber lo que se siente—dijo.
Wild agarró el brazo de la chica, deteniéndola.
--¿Qué haces?—preguntó ella.
--Déjalo, Molly—dijo Wild—Ya está, ya los tenemos.
--No—dijo ella—Quiero que sufran lo que yo, lo que mi madre, quiero que mueran.
--Y morirán—dijo Wild—Pero como debe de ser, en la horca.
Molly forcejeó con él, el palo cayó al suelo, Wild podía reducirla, pero temía hacerle daño, no obstante supo que tenía que parar aquello, la apartó de Marc, que lloraba como un niño temiendo ser violado.
--¡Ya basta!—gritó--¡No hagas tonterías!
--¿Tonterías?—dijo Molly--¿Tonterías?
Se sintió mareada de repente, había ignorado su herida y esta le estaba empezando a pasar factura, de no ser por Wild, que la sujetó, hubiera ido directa al suelo.
--Vale—dijo Wild—Tranquila, te pondrás bien.
Sentó a Molly en el suelo y comenzó a examinarle la herida.
--¿Que vas a hacer con ellos?—preguntó ella.
--Llevarlos a Razor city y cobrar la recompensa—dijo Wild.
--Vale.
--Habrá que mirarte esa herida—dijo Lechuza.
--Solo es un rasguño—dijo Molly.
--Tiene razón—dijo—Has tenido suerte.
--O que Masauru también te protege—dijo la amerindia.
Ataron a Marc al otro caballo y Molly subió en él, ambos fueron amordazados, ya que no dejaban de insultar y amenazar, ll cuerpo de Donald fue puesto sobre el caballo de su hermano Blake, y marcharon hacia Razor City.

Terminará

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